Osteoartritis
tornasol / 27. Febrero 2011 - 8:18 / 1286 visitas / Aún sin comentarios
Osteoartritis, la enfermedad de las articulaciones
Las articulaciones
Las articulaciones son las uniones entre los huesos que permiten la movilidad de todo el cuerpo y al mismo tiempo impiden el roce de éstos para evitar su desgaste y lesiones posteriores.
De acuerdo a la rigidez de su unión, las articulaciones se clasifican en:
Sinartrosis: Son las articulaciones más rígidas que unen los huesos del cráneo por el crecimiento del hueso o mediante un cartílago fibroso resistente.
Sínfisis: Son articulaciones de movimientos limitados que poseen poca amplitud al actuar individualmente, el ejemplo más claro es la sínfisis púbica.
Diartrosis: Son las articulaciones móviles, como las que unen los huesos de las extremidades con el tronco, y las más numerosas del esqueleto. Su estructura básicamente está conformada por unos cartílagos que cubren los extremos de los huesos confrontados, una bolsa sinovial ubicada entre ellos cuyo fluido espeso, denominado líquido sinovial, que lubrica los cartílagos con cada movimiento y unos ligamentos resistentes que se sujetan a los huesos.
Osteoartritis, factores de riesgo
Las enfermedades de las articulaciones son varias, una de ellas es la osteoartritis que afecta principalmente al cartílago cuando su capa superior se rompe y se desgasta, entonces la articulación pierde su aspecto normal y alrededor de ella crecen los llamados espolones, inflamaciones entre los huesos que provocan dolores al moverse, como consecuencia de esto los huesos se rozan y esta fricción comienza a causar dolor, hinchazón y, de no tratarse a tiempo, la pérdida de movimiento en la articulación.
El hecho de que se presente a partir de los 55 años en adelante le ha valido el nombre de artritis degenerativa, sin embargo las personas más jóvenes también pueden verse perjudicadas sobre todo si tienen actividades físicas sin los cuidados necesarios o padecieron lesiones. La obesidad es otra de las causas más frecuentes de osteoartritis, sobre todo en las rodillas y tobillos, pues se sugiere que ésta puede alterar el metabolismo cartilaginoso y óseo independientemente del efecto mecánico.
Otro factor que ha sido considerado es el genético, pues se piensa que en algunos casos la osteoartritis comienza con alguna anormalidad en las células que sintetizan los componentes del cartílago como el colágeno y los proteoglicanos (unas sustancias que promueven la resistencia del cartílago). Los síntomas más notorios de una persona con la enfermedad son rigidez en las articulaciones y la limitación en el movimiento corporal de la parte de la articulación lastimada. Las articulaciones más perjudicadas son las que soportan peso como las rodillas, la espina dorsal, los pies y las caderas, o bien las de movimiento como las manos.
Diagnóstico y tratamiento
La prevención de la osteoartritis tiene que ver principalmente con la calidad de vida y el cuidado al realizar las actividades cotidianas de tal manera que las articulaciones no se lleven el desgaste por completo. Por su parte, la dieta también juega un papel determinante para disminuir los riesgos, por eso se recomienda consumir vitamina C y D cuyos antioxidantes proveen defensas contra la lesión tisular y protegen el deterioro del cartílago. Mantener un peso adecuado, una postura óptima, un calzado óptimo, y, en caso de practicar algún deporte, vendarse las articulaciones, son otras de las recomendaciones que se le hacen para prevenir esta enfermedad.
Si bien los síntomas de la enfermedad son evidentes, la osteoartritis se diagnostica por medio de radiografías donde se puede notar con claridad el espacio estrecho entre las articulaciones, por la pérdida del cartílago, y el desgaste de los huesos sobre todo en estados avanzados.
El tratamiento puede realizarse a través de medicinas y complementarse con tratamientos alternativos, en el caso de las medicinas es común que se receten antiinflamatorios como aspirina, el ibuprofeno y naproxeno , también se utilizan esteroides, como cortisona, inyectada directamente a la articulación para aliviar temporalmente el dolor, en cambio si se busca una solución prolongada se puede inyectar líquido sinovial artificial en la rodilla, el alivio obtenido con este tratamiento puede ser efectivo por hasta seis meses.
Como complemento se recomienda realizar programas de fisioterapia, descanso y relajación, comer sanamente para mantener el peso apropiado y utilizar los dispositivos ortopédicos o aparatos de asistencia para reclinar las articulaciones y relevar la presión.
En casos graves de osteoartritis se debe recurrir a la cirugía, las opciones son variadas, si se quieren reparar las articulaciones se realiza una cirugía artroscópica, para atender la columna vertebral se necesita una fusión quirúrgica, o bien se puede reemplazar parcial o totalmente una articulación dañada por una artificial.
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