Estrés en la adolescencia provoca enfermedades en la etapa adulta
Equipo Byebyedolor / 22. Septiembre 2011 - 22:41 / 1523 visitas / Aún sin comentarios
En la actualidad las múltiples actividades que desarrollamos pueden llegar a provocarnos más estrés del que imaginamos, pues entre la casa, la escuela, la familia y los amigos, el día suele pasarse muy rápido.
¿Cuáles son los principales motivos de estrés en los adolescentes?
El estrés no es un padecimiento exclusivo de los adultos, sino que recientes estudios elaborados por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés), el número de jóvenes con este tipo de trastorno va en aumento, lo que en un futuro puede llegar a provocarles serios problemas de salud.
La escuela y los amigos son la principal causa de estrés en los jóvenes, pues la exigencia de notas altas y cumplir con las imposiciones familiares en lo que se refiere al estudio puede llegar a ser muy estresante para un adolescente, quien además debe enfrentar los cambios por los que atraviesa su cuerpo.
Los amigos, así como los primeros enamoramientos, también pueden llegar a generar estado de ansiedad en los chicos, pues las presiones sociales suelen ser muy fuertes, ya que los jovencitos están en la búsqueda de su identidad, lo que puede llevarlos a tratar de integrarse a cualquier grupo social.
Consecuencias para la salud
Según el estudio de APA, la exposición crónica al estrés durante la juventud o adolescencia genera problemas de salud durante la etapa adulta, ya que el sistema nervioso se ve seriamente afectado, generando incluso problemas de conducta.
Por su parte, la Universidad de Pittsburg detectó que los adolescentes que están expuestos a fuertes niveles de estrés reducen su expectativa de vida hasta en 15 años, pues las células envejecen más rápido.
El estrés juvenil predispone a una persona para que durante la adultez desarrolle problemas cardíacos, pues según cardiólogos del Hospital San Rafaelle de Milán, la angustia que se percibe está estrechamente relacionada con los infartos, además de que el sedentarismo en el que se han instalados los jóvenes y su alimentación con poco valor nutrimental aumentan el riesgo.
La poca experiencia para resolver los problemas cotidianos genera que los adolescentes perciban que sus problemas son tan complejos que no pueden solucionarlos, incluso las decepciones amorosas o las sensaciones de abandono provocan que el estado de ánimo decaiga, dando pie a estados depresivos que puede volverse crónicos.
Algunos jóvenes lamentablemente enfrentan situaciones traumáticas, como violencia familiar o en la escuela, lo que favorece para que sus niveles de estrés aumenten y le impida disfrutar de esta etapa de la vida.




